Psoriasis: una enfermedad que compromete más allá de la piel.

La psoriasis es una enfermedad dermatológica crónica muy frecuente gatillada por la inmunidad. Tiene gran impacto en la persona no solamente por las lesiones cutáneas sino también por los efectos sistémicos y emocionales que puede desarrollar.
Esta presente entre un 2 a 4% de la población, generalmente adultos. Tanto hombres como mujeres tienen el mismo riesgo de presentarla y se hereda en un 40 a 90% en personas con antecedentes familiares.
Su origen es inmunológico, es decir por activación de las defensas en la piel que estimulan a las células de la epidermis a multiplicarse a una mayor velocidad de lo normal, los gatillantes que determinan este proceso son:
  • Traumatismos como heridas y quemaduras solares.
  • Infecciones sistémicas como faringitis estrepococica.
  • Hormonales como hipocalcemia, hipovitaminosis D o embarazo (30% empeora, 30% mejora y 30% se mantiene sin cambios).
  • Estrés emocional.
  • Fármacos y drogas como litio, suspensión  de corticoides, alcohol y tabaco.
  • Obesidad.
La clínica es bastante característica, se aprecian placas rojas con escamas gruesas usualmente en sitios de roce como codos, rodillas, espalda, caderas, nuca, etc. Pican y tienden a mejorar desde el centro.
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Placa psoriática
Otras ubicaciones donde se puede encontrar son: los pliegues como axilas e ingles; el cuero cabelludo; las uñas; y las palmas y plantas. Otras ubicaciones más infrecuentes son la mucosa oral y los genitales.
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Psoriasis de cuero cabelludo
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Psoriasis ungueal
También puede presentarse con lesiones distintas a la placa clásica como: pústulas, gutatta o gotas y generalizada o eritrodérmica.
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Psoriasis gutatta
La artritis psoriática es una  forma de artritis que puede estar presente hasta en 1/3 de las personas con psoriasis. Es más frecuente en mujeres, pacientes con psoriasis severas, psoriasis que iniciaron antes de los 40 años y con antecedentes familiares.
También existen enfermedades  que se pueden asociar a una psoriasis como infarto al miocardio, accidentes cerebrovasculares, entre otras, lo que ha llevado a esta enfermedad  a considerarse un factor de riesgo cardiovascular al igual que la hipertensión y la dislipidemia.
El estudio de esta enfermedad incluye un examen clínico, biopsia para descartar otros diagnósticos en caso que la clínica no sea característica; evaluación de los antecedentes cardiovasculares personales y familiares; medición de la presión, circunferencia de cintura y peso; y exámenes de sangre para determinar el riesgo cardiovascular. Con todo esto se puede hacer una categorización de la severidad clínica la que luego se complementa con la evaluación del impacto en la calidad de vida que la enfermedad genera al paciente. Estos antecedentes se consideran para definir el tratamiento a seguir.
Los tratamientos buscan como objetivo suprimir los signos clínicos sin causar toxicidad.
Estos incluyen:
  • Tratamientos tópicos con cremas de corticoides, analogos de vitamina D, inhibidores de calcineurina, etc. Se indican en psoriasis leves y como complemento a fototerapia o terapia sistémica.
  • Tratamientos con luz ultravioleta UVA o UVB que aprovechan el efecto inmunomodulador y antiproliferación celular de la radiación UV sobre la piel. Se indican principalmente en psoriasis moderadas.
  • Tratamientos sistémicos que están indicados en psoriasis en placa moderada a severa, artritis psoriática, psoriasis pustulosa o eritrodérmica, en falta de respuesta a otras terapias y en casos de alto compromiso psicoenocional. Estos tratamientos incluyen inmunonoduladores y medicamentos biológicos.
Todos los tratamientos tienen sus beneficios y potenciales riesgos los que deben ser evaluados periódicamente en el control dermatológico.
Como ven, la psoriasis es una enfermedad que compromete mucho mas allá de la piel por lo que su evaluación y manejo debe ser multisistémico considerando todas las aristas mencionadas. Existen muchas opciones terapéuticas las que deben ser elegidas de manera personalizada considerando los factores clínicos, sociales, laborales y emocionales. Y por último, el seguimiento y control es trascendental para asegurar obtener los resultados esperados sin arriesgar la salud del paciente. Consulte a su dermatólogo. Un saludo cariñoso, Catalina Andrighetti Ferrada.

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