Dieta y acné

Por años he evitado escribir de este tema principalmente por la responsabilidad que tengo como especialista de dar información certera y fundamentada con evidencia científica y considerando que el acné está presente en más del 95% de los adolescentes, usar la palabra dieta tiene que ser con cuidado para evitar inducir a comportamientos frente a la alimentación que no son sanos.

Sabemos que el acné es una enfermedad multifactorial que tiene influencias genéticas en cuanto al tamaño y función de las glándulas sebáceas. Conocemos el componente hormonal que estimula la producción de sebo. La presencia del Propinebacterium acnes, una bacteria que favorece la inflamación en la glándula sebácea. Y por último los factores ambientales como la dieta, productos aplicados en la piel, contaminación, etc. que potencian la inflamación.

Etapas del desarrollo del acné: Sobrecrecimiento celular que ocluye la salida del poro. Sobreproducción de sebo y queratina que forma el comedón cerrado y abierto. Presencia del P. acnes que genera inflamación desarrollando la pústula. Atracción de linfocitos y otras células de las defensas que terminan por formar los nódulos y pseudoquistes de acné.

En poblaciones indígenas de Papúa Nueva Guinea o Paraguay donde el contacto con la cultura y dieta occidental es muy baja, la prevalencia de acné en los adolescentes es también muy baja. Así también comunidades de esquimales que han abandonado sus costumbres para tomar las occidentales ven aumentadas la prevalencia de acné.

Se ha estudiado como la dieta con alta carga glicémica incide en el acné. Los alimentos de alta carga glicémica son los carbohidratos refinados como pastas, arroz blanco, pan blanco, pasteles, bebidas azucaradas, etc. Prácticamente todos los alimentos procesados habituales entran en ésta categoría. Estos alimentos producen un peak de insulina y del insulin growth factor 1 (factor de crecimiento insulínico 1) que estimula, entre otros, a la glándula sebácea, aumentando su producción se sebo. Una dieta de baja carga glicémica consiste en potenciar el consumo de verduras y frutas frescas, legumbres, avena integral, además del consumo de proteínas y grasas de buena calidad. Se ha demostrado que dietas bajas en carga glicémica se correlacionan con menor número de brotes y menor número de lesiones tanto en hombres como mujeres independiente de si hay o no tratamiento para el acné.

Disminución del número de lesiones luego de 12 semanas de dieta baja en carga glicémica y alta en proteínas en 43 hombres con acné leve a moderado. Smith, Robyn N., Neil J. Mann, Anna Braue, Henna Mäkeläinen, and George A. Varigos. “The Effect of a High-protein, Low Glycemic–load Diet versus a Conventional, High Glycemic–load Diet on Biochemical Parameters Associated with Acne Vulgaris: A Randomized, Investigator-masked, Controlled Trial.” Journal of the American Academy of Dermatology 57.2 (2007): 247-56.
A la izquierda los alimentos de baja carga glicémica principalmente verduras y frutas frescas, granos integrales, legumbres, proteínas y grasas de buena calidad. A la derecha alimentos de alta carga glicemica principalmente pan blanco, arroz blanco, papas, pasteles y tortas, dulces, bebidas azucaradas, comida procesada, etc.

También el consumo de leche (descremada, semidescremada o normal) se ha asociado a brotes y aumento del número de lesiones de acné. Los mecanismos por lo cual esto ocurre aún no se han dilucidado por completo pero se piensa que tiene que ver con las hormonas de la vaca que ejercen efecto en los receptores hormonales humanos. Así mismo, la disminución del consumo ha resultado en disminución del número de lesiones y brotes de acné. Esta tendencia no se observó con el consumo de quesos, yogures ni otros derivados de la leche.

Por lo tanto existe evidencia de que la dieta ejerce un rol en el acné y, si bien no corresponde al tratamiento definitivo, logra mejoría clínica y ayuda a la efectividad del tratamiento médico. Los cambios en la dieta buscan una alimentación saludable en lugar de responder a una moda del momento o eliminación de algun grupo alimentario sin un fundamento científico. Quizá parece tan simple que lo pasamos por alto en la consulta, sin embargo los resultados son muy beneficiosos en ámbitos que van mucho más allá del acné ya que además previene la enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus, mejora la resistencia a la insulina y obesidad. Los invito a unirse a la cruzada saludable de comer rico y bien. Un saludo cariñoso, Catalina Andrighetti Ferrada.

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